Crear embarcaciones únicas para que puedas disfrutar al máximo tu tiempo libre. Ese fue siempre el encargo, y sigue siendo el mismo.
Avalon no sale de una línea de montaje. Cada casco se lamina a mano en fibra de vidrio, con un sistema exclusivo de doble gelcoat que reduce al mínimo el marcado de la fibra y sostiene la terminación con los años. En las partes estructurales no entra madera ni terciado: se elimina el punto donde la humedad empieza a ganar.
Lo que se ve —los herrajes de inoxidable, el tablero, la tapicería, la instalación eléctrica— se elige con el mismo criterio que lo que no se ve. Es la diferencia entre una lancha que se entrega y una que se sigue usando veinte años después.